Elige tu idioma:

Archivo del Blog:

El mito del multitasking.


El término “multitasking” se originó en el ámbito informático para hacer alusión a sistemas operativos capaces de ejecutar varias tareas a la vez. Erróneamente, en algún momento este término empezó aplicarse a las personas.  

La realidad es que las personas, a diferencia de las máquinas, no tenemos la capacidad de compaginar dos tareas a la vez. La evidencia ha determinado que cognitivamente no estamos preparados para ello y, por si fuera poco, la realidad es que una de las dos tareas la haremos realmente mal.  
Y, ¿por qué digo en la mayoría de los casos? David Strayer afirmó en la revista “Popular Science” que existe un 2% entre la población que es capaz de hacer simultáneamente dos tareas a la vez y hacerlo de una forma eficiente. Estos individuos no sólo son capaces de procesar los múltiples estímulos, sino que son capaces de hacerlo con máxima eficiencia.  

El multitasking es un mito que hace mucho tiempo que ya debería haber caído del todo. La productividad no se basa en hacer muchas cosas a la vez y en poco tiempo, si no en hacer que tus horas estén mucho mejor aprovechadas.  

Lo que hemos pretendido entender como multitasking, y lo que realmente hacemos, son cambios de tareas cambios de contexto, como podemos ver en el artículo de la American Psychological Association (Enlace artículo): lo que obtenemos con estos saltos de tareas es la incapacidad de concentrarnos, reduciendo exponencialmente la efectividad tanto de nuestro tiempo como de nuestro trabajo. 

La multitarea reduce nuestra eficiencia y nuestro rendimiento porque nuestra capacidad cognitiva sólo puede centrarse en una sola cosa a la vez y, al obligarla a combinar varias actividades, disminuimos nuestra velocidad de reacción.  

Mantener esta conducta sólo alimentará cualquier dificultad que tengamos ya existente con la concentración, la organización y la atención.  

“Ser más ordenados y secuenciar nuestras tareas en lugar de combinarlas nos ofrece un mejor resultado, optimizando nuestra eficiencia.” 

El proceso que realiza nuestro cerebro para ser capaz de hacer dos tareas a la vez es: primero secuenciar para más tarde priorizar su ejecución. Nuestra mente, de una forma totalmente inconsciente, priorizará y aplicará diferentes grados de atención en etapas separadas. En cada etapa nuestro cerebro necesitará un tiempo de reacción para poder cambiar de una tarea a otra.  

Por este motivo, cuando cambiamos nuestro foco de atención de una tarea a otra, reducimos nuestro rendimiento e incrementamos la posibilidad de errores. Como dato adicional, necesitaremos un promedio de unos 10 minutos para volver a centrarnos cada vez que retomamos una tarea.  

Somos muchos los que hemos creído en algún momento que nos desenvolvíamos realmente bien compaginando tareas, que nuestra capacidad de enfocar nuestra atención de una actividad a otra o en varias de una vez estaba muy bien entrenada. La realidad es que estamos estresando nuestra capacidad cognitiva, obligando a nuestro cerebro a ajustar y poner en marcha las área y conocimientos necesarios para desempeñar los diferentes cometidos, desgastando así nuestra capacidad de concentración y atención, inundando a nuestro cerebro de cortisol, la hormona del estrés, que impactará directamente en el hipocampo y las zonas asociadas a la memoria y al aprendizaje.  

La mejor forma de ganar tiempo en productividad no la encontraremos en el multitasking, la lograremos a través de la planificación y estableciendo hábitos, rutinas que potencien nuestro rendimiento y maximicen la productividad del tiempo que utilizas 

Si te ha gustado, recomienda: 
Gorjeo LinkedIn Facebook Telegrama WhatsApp Tumblr Pinterest Pin It Email

Artículos relacionados: 
Principio de Pareto la regla del 80/20. http://bit.ly/regla8020-pareto 
Técnica del pomodoro. http://bit.ly/tecnica-del-pomodoro
Definición de objetivos. http://bit.ly/definicion-objetivos

Artículos recomendados.